miércoles, 25 de junio de 2008

FERNANDO BALSECA FRANCO, Guayaquil 1959


Poeta, ensayista y catedrático universitario. En los setentas participó del colectivo Sicoseo de Guayaquil; en la década posterior integró el Taller de Literatura del Banco Central del Ecuador en Guayaquil, que coordinó el escritor Miguel Donoso Pareja. Asiduo colaborador de la sección libros de diario El Comercio de la capital; integra el Comité Editorial de la revista Kipus del Area de Letras de la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Quito. En 1991 publicó la antología de poesía ecuatoriana La palabra perdurable.Consta en las antologías: La novísima poesía latinoamericana (México, 1982); Palabras y contrastes: antología de la nueva poesía ecuatoriana (Cuenca, 1984); Posta poética (Quito, 1984); Poesía viva del Ecuador (Quito, 1990) y La palabra perdurable (Quito, 1991).


Caballería

Y bien:
corrí flaco potro por el olor de tu pelo
orillas del mar me llamaban hasta el fondo
hundirme o no hundirme
he ahí el verdadero gran dilema terrenal.
Corrí flaco galgo y no llegué más allá de la sala de tu casa
el comedor de visita
los armarios
tu cuarto vedado tu cama
tu linda cama
tu cama no
al fondo la cocina
un pasillo como una cuchilla cortaba toda intención mía
de atisbar el más allá de tus ropas.
Corrí corrí como un atleta
el peor de la columna pero siempre en la carrera
por el olor de tu pelo ya lo dije
no siento sino un alacrán en mis rodillas cabalgando más lento
que yo en tu carrera.
Salí flechado junto a tus pantalones
camisetas que me quitaron el sueño después de las 11 de la noche.
Corrí corrí potro fino en medio del bosque de mandarinas
no más tu mamá
no más tus juegos y tus jugos.
Corrí caballero corrí corrí
despejé las alimañas en mi trote
fui veloz
lo más que pude
y no alcancé ni a agarrarte unos cuantos cabellos de recuerdo.


De De nuevo sol, abajo y frío, 1992

fragmento

XVIII.
a Carolina

Días pase indagando la veracidad de la fuerza que
/guardaban las pirámides
resistí dos días más de los 40 que recomienda San Ignacio
/en medio del ayuno
en un templo budista recibí instrucciones ilegibles para descifrar
/una desaparecida receta de cocina
desde entonces vivo despejando mi duda
las interrogaciones no detienen este deslizamiento permanente
saber que viajamos y no saber si el destino estará lleno de manchas
/como una jirafa o una cebra
Vega esta cada vez más cerca y nosotros de ella
cercanía que asusta como una espada muy próxima
/al pecho sin defensa
en el periplo viajan las conciencias y las acciones de los hombres
un huracán para los que nunca recibieron polvo en medio del viento
catástrofe para los que vivieron en la tranquilidad
/como un pulpo dormido
el desorden señalará las casas que pasaran la prueba del calcinamiento
para nuestros abrazos reclamamos la permanencia como un sello
el viaje estará completo con el aporte de los apretadores de las tuercas
la calle es su elemento el grito su vigilia en torno a la cual
/se alinean las distancias
las plantas se asfixian por el aire que quiere adecentar la selva
los animales padecen enanismo por la extraña polución de las ciudades
los trabajadores se abrasan de oxígeno como la cólera guardada
/en un globo que se eleva
todo existe hasta llegar a Vega en el viaje sin retorno y sin tardanza
que la flor crezca fuera de la tierra para que sienta frío
que el pez camine sobre la arena seca para que no reniegue
/de su pasado
la humanidad produce a veces seres premiados por la bondad
/y el juicio
el beso de la compañera es un sereno signo de futuro
el camino es una loma donde sólo desde arriba se aprecia la quebrada
las sociedades se transforman con la persistencia del sonido
/que está en el caracol
los reformistas se contentan con percibir la altura de la cima
/y no subirla
siempre hubo animales que anduvieron lejos de la manada
/para no compartir el esqueleto del bisonte
este camino es útil si mi huella se convierte en pisada tras pisada
la precaución es amaneramiento ante la alta cuota de plusvalía
/que nos quitan
el futuro es el presente pensado en el día de mañana
¿Encontraremos seres de otra galaxia que habrán llegado
/al comunismo?
avanzamos seguros después de la escisión de aquellos
/que tenían miedo al fuego
los que no recogieron leña para la lumbre ahora están con susto
/y desamparo
se cubrirán de nuevos nombres pero hay sujetos que no limpiarán
/la piel contaminada
la historia y el mundo se comprimen como un carbón que va en busca
/del diamante
la secta peregrina como la procesión del insecto que va tras
/la miga equivocada
el reino del actuar asusta a los primates que tiñeron sus sombreros
/para evitar ser reconocidos
el movimiento es una hamaca cuyo extremo se rompe
es también el cariño que me da la fuerza de tu mano
/una respuesta a tanta duda
en la inmensa oscuridad el mundo muestra su combustión
/como cigarrillo en media noche.


XXII.

Alsacia era una región de mi mapa personal aún no visitada
/por no saber si era francesa o alemana
consternado por la guerra que dificultaba la importación de lentes
/y de espejos ópticos modernos
no quise quedarme a la intemperie y por eso aguardé con esperanza noticias nuevas de un país o de otro
como a un documento que encerraba una verdad científica y famosa
mas yo escribía imaginarios que no habían sido imaginados
trastocaba tiempos dibujando constelaciones sólo visibles
/en un invierno al pie del agua
allí la vi dormir aunque no supe controlar sus sueños
/ni yo mis pesadillas
(“la gentileza de sus palabras hacia mi persona”)
sin que se diera cuenta
sin que me diera cuenta
protegí sus pechos de ruidos sus ojos del exceso de yodo sus caderas
de residuos calcáreos microscópicos
del sol y de las algas armé la defensa de sus muslos la guarnición
de su cintura midiendo allí la longitud exacta de mi abrazo
memoricé cada palabra y cada reparo que remeció la supuesta fortaleza de mis convicciones
mezclé mis bálsamos para humectar sus cejas besé poro por poro
sus lunares que destilaban cada condensación tocada por la lengua
encontré un poema completo incrustado entre las letras de su nombre
(secretamente fui un rayo infrarrojo tonificándome en sus hombros desafiando la caída de sus piernas)
mas una ola siempre nos revuelca nos revuelve hacia la tierra firme débiles después de semejante esfuerzo
entonces era discípulo del vivir en buena ley y cortesía
pero intenté desatender las voces que me ataban el deseo y fui copiado
/ por el peso y la costumbre
por la obediencia al estado civil como parte del legado hacia la prole
("y muchísima suerte hoy y siempre")
así me quedé añorando esa imagen que delineó mi afán de vivir juntas
/dos tres conciencias a la vez
estallando una por otra colisionando mordiendo el filo una sobre otra
extrañando su voz y su cuerpo que habitaré aunque nadie ni yo mismo sepa cuándo cómo dónde
Alsacias mar
(y amar)
y dueña de un todo imposible universo de locura.

1 comentario:

Andres Zuniga dijo...

Un placer pasar por tu blog. Te invito a visitar el mio.
Un gran abrazo!
http://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/